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Asesinan por la espalda a Matías, un chico del Bajo Flores

Una vez más el dolor y la indignación sucumbe a los vecinos de Bajo Flores y por extensión a todo el pueblo argentino: un joven de 16 años fue asesinado por la policía. 

El pasado miércoles 23, en la esquina de Eva Perón y José Martí, un joven de 16 años fue baleado por un policía fuera de servicio en el barrio de Flores en circunstancias que aún se investigan.

Éste no es más ni menos que otro caso de gatillo fácil, que le arrancó la vida a Matías Rodríguez, un pibe del barrio con sueños por alcanzar y una familia que lo amaba  -que hoy está destrozada y reclama justicia-.

Matías era un ex alumno de la Escuela Municipal de Enseñanza Media Nº 3 del Distrito Escolar 19 en el marco del Programa Socio Educativo Club de Chicos y Club de Jóvenes del Ministerio de Educación de la Ciudad. El hecho fue denunciado por la institución y organizaciones del Bajo Flores, que confirman que el adolescente no estaba armado y recibió los disparos por la espalda.

A través de dos comunicados, los denunciantes sostienen que Matías fue asesinado por la espalda de cinco disparos por un policía que justificó su accionar por un presunto robo:

“Esto ya pasó en los 90′, los ‘dejan hacer’ y cuando se están yendo los matan por la espalda. Son una lista de pibes fusilados por la policía. Un ir y venir al cementerio enterrando pibxs que son la carne de cañón entre el comercio de drogas y el peligroso oficio de robar ‘turistas’ que caen a comprar, más las idas a comisarías por las desapariciones de las pibas que se llevan al fondo, que no es tan al fondo, es ahí no más, pero donde nunca llegan los comisarios fuera de servicio a hacer justicia por mano propia para devolverlas a su familia. Entre las zonas liberadas y las zonas apropiadas, entre el trazado formal y el informal, los cuerpos de lxs pibxs funcionan como hitos que marcan con su sangre las fronteras invisibles que advierten sobre los peligros de haber salido del domo, de haber seguido el anhelo de querer arrebatarle a esta vida perra una tajada que nunca va a llegarles por esperar pacientemente del otro lado de la raya. Se dice que ahí no llega el Estado, como si se tratara de un territorio librado a sus propias fuerzas, habitado por ‘malos salvajes’ que se matan entre ellos. Qué idea tan hipócrita. El Estado ahí es la Gendarmería, los comisarios fuera de servicio, los negocios intocables de la droga y la circulación de pibas, el pan que se quita, la vacante que se niega, las ambulancias que no llegan, las armas accesibles y los cuerpos matables y desaparecibles de lxs adolescentes, ahí la ley funciona a rajatablas y la menor infracción se paga con la vida. El Estado también es este disciplinamiento que nos quiere imponer que lo único que podemos hacer es juntar la guita para pagar un cajón donde enterrar al niño”.

El recuerdo de sus profesores

Carlos Ricciardelli fue profesor y tutor de Matías y lo recordó como “un chico como todos los del Bajo Flores”. “Era un adolescente que quería otro futuro, que quería mejorar su situación. Junto a otros docentes trabajamos bastante para que se sumara a las actividades de la escuela y poder guiarlo para cambiar su realidad. La bronca que tenemos nosotros es que esto sucede a menudo. Las barriadas más pobres son las más castigadas cuando en diciembre de 2015 cambia el gobierno y asume Macri se empieza a desplegar toda una política de represión a los sectores populares, justamente es en el Bajo Flores cuando en febrero de 2016 se reprime a la murga del barrio y tuvimos varios alumnos y vecinos heridos de bala”, sostuvo Ricciardelli.

Por su parte, Ayelén Villarroel, profesora de inglés de la EMEN Nº3, contó que conoció a Matías en 2016 y relató, sumida en un inmenso dolor e indignación, cómo construyó un fuerte vínculo con el estudiante, a quien recordó como un chico al que “le costaba expresar lo que sentía, pero era sincero y muy afectuoso”.

“Estoy feliz por haberme cruzado con él, me lastima no haber podido hacer más para transformar su realidad (…). Me duele en el alma tener que despedir a un alumno. En 2016 Matías participó de un proyecto de Jóvenes y Memoria en el cual se hacía actividades de articulación hacia la secundaria. Visitó escuelas primarias de Bajo Flores y realizó acciones para los chicos de séptimo grado pudieran conocer cómo es la escuela secundaria. Era un pibe bueno. Duele que eso no lo hayan visto todos, que no le hayan dado una oportunidad. Siento bronca e impotencia, no solo como docente, sino como parte de una sociedad que muchas veces deja de lado a aquellos  que cree que no pueden cambiar, que tienen su destino marcado. Como sociedad a veces somos indiferentes a la realidad que estos chicos atraviesan. Sin embargo, todos tenemos la oportunidad de conocer al otro y de alguna manera transformar su realidad. A nadie le gusta la realidad que viven nuestros pibes, pero para la sociedad es muy fácil juzgar, señalar con el dedo y decidir que alguien se merece la muerte”, agregó Villarroel.

Juan Manuel Mauro, también docente de la mencionada institución, conocía a Matías desde chico porque iba al club Bajo Flores. En su relato, coincidió con Villaroel: “Reía suavecito, le gustaba estar con sus amigos, podía parecer tímido porque hablaba poco pero cuando algo le molestaba sabia decirlo. Cuanto entro al club con 5 años le divertía ver a sus amigos más atrevidos hacer payasadas, se sonreía de costadito y metiendo el pecho, le gustaba oír historias y jugar a la pelota”.

“Otro mundo es posible para nuestros pibes”, sentencia el primer comunicado.

“Respondemos exigiendo políticas públicas que los saquen de la pobreza, exigiendo más escuelas, exigiendo viviendas dignas, exigiendo el pan de cada día, exigiendo trabajo para sus padres y para ellos, exigiendo teatros, cines. Exigiendo justicia y que dejen de fusilarlos. Cuando un gobierno justifica el asesinato por parte de las fuerzas de seguridad de sus jóvenes ese gobierno es fascista. Sepan que a pesar de ser una pelea tan tremendamente desigual algún día tocaremos la dignidad con las manos y que el destino no es la muerte sino una vida plena para todxs”.

Este comunicado en su totalidad fue ampliamente difundido en las redes sociales y replicado por los medios.

Asimismo recibió la adhesión de innumerables entidades, entre ellas: Asociación Civil Ezequiel Demonty, Secretaria de Derechos Humanos de FOETRA y Agrupación #memoriadelostelefonicos, Comisión Directiva de UTE, Observatorio de DDHH Comuna 7, Bloque Peronista de la legislatura porteña, Agencia Paco Urondo, Flores Solidario y Sergio Maldonado, quien envió una carta a los padres de Matías expresando su dolor, acompañamiento y adhesión al pedido de justicia.

 

Audio: Carlos Ricciardelli, profesor y tutor de Matías Rodríguez

 

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1 Comentario

1 Comentario

  1. Fidel Castro

    2 mayo, 2018 at 20:11

    En la nota se menciona que son chicos a los que la cana “los deja hacer”. Qué significa eso? Son chorros al final del dia que trabajan para el narKomenudeo y los punteros politicos. Qué otro destino pueden llegar a tener? Es un tema de familias, escuelas y educación que no les llega. Es lamentable.

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