Noticias Porteñas

Reestreno y polémica en la plaza

En la histórica Plaza de Mayo se cambió el piso, se restauró la pirámide y se ganó espacio con el cierre de carriles en las calles laterales. Pero hay serios reclamos por la reja que introduce una “cicatriz de seguridad” antes de llegar a la Casa de Rosada.

Después de seis meses de trabajos, la Plaza de Mayo volvió renovada. Pero su reinauguración trajo la polémica. Sobre todo, por las quejas de los patrimonialistas sobre las modificaciones que se realizaron sin el tratamiento legislativo correspondiente y por instalación de una reja donde antes estaban las vallas policiales. Aquellas que aparecieron en el 2001 y se quedaron. Incluso en 2013 las cementaron al piso.

Desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, a cargo del proyecto, explicaron que la obra buscó recuperar el diseño ideado a fines del siglo XIX por el paisajista Carlos Thays.

La implementación de este diseño sumó superficies de encuentro y amplió veredas y senderos, ganando dos carriles de cada lado de las avenidas Hipólito Yrigoyen y Rivadavia.

Según cifras oficiales, la plaza incorporó cuatro mil metros cuadrados y poco más de mil en superficie verde. El costo total de la obra fue $43.792.575 y se pagó con fondos del gobierno porteño.

Sin embargo, los cambios en la plaza no fueron sólo estéticos. También quedó alterada su rutina. Por ejemplo, la de los soldados que reclamaban ser reconocidos como Veteranos de Malvinas y acampaban desde hacía 10 años en un sector de la plaza. Junto a su carpa, en un cantero, habían puesto cruces blancas, que simulan las del cementerio de Darwin, en las islas.

Según el Ministerio, luego de una negociación, acordaron retirarse y no volver.

También se cambiaron las farolas por luminarias LED y las veredas volvieron a ser blancas, ya que durante la dictadura militar se las había cambiado por baldosas rojas,

Los pañuelos de las Madres de Plaza de Mayo pintados en círculo fueron dibujados nuevamente el jueves pasado, en la última ronda. Se temía que con la obra desaparecieran.

Pero las históricas baldosas pintadas con el símbolo de las Madres de Plaza de Mayo, ubicadas alrededor de la Pirámide, fueron extraídas y entregadas a las organizaciones.

La otra polémica todavía no fue resuelta. Las rejas que reemplazan a las vallas policiales.

Organizaciones civiles y de conservación del espacio público cuestionan que colocar un nuevo enrejado institucionaliza esa “cicatriz de seguridad” que no tendría por qué existir.

La Casa Rosada, además, tiene su propia delimitación. Dicen desde el gobierno porteño que las rejas que reemplazan a las vallas son plegables y desmontables en 48 horas. El ministro Eduardo Macchiavelli además aseguró que también los motivos son de “seguridad presidencial”.

El conflicto seguirá en la Justicia. Por su parte, el Observatorio del Derecho a la Ciudad y el de Patrimonio y Políticas Urbanas presentaron recursos de amparo contra las rejas, que quedaron en manos del juez en lo Contencioso Administrativo porteño Osvaldo Otheguy.

Comentar

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas Noticias

Arriba