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Bandas en el Parque

“No Metan Bulla”, “Fauces” y “Señor Secuaz” nos cuentan en esta entrevista sus experiencias musicales en el barrio Parque Chacabuco. 

Si uno se acerca al Club Malvinas Argentinas (Eva Perón 1934) y lo recorre detenidamente, se va a encontrar con una sala de ensayo completamente equipada hacia el interior del mismo. “La Autopista” es un proyecto cooperativo que nació de la mano de Emilio Ribera y que contó con la colaboración y participación de distintos músicos e instituciones. Esta sala es dirigida por Fernando Iacono y Diego Dolzani y tiene la posibilidad de grabar en alta calidad en todas sus salas. Hablamos con Diego y con tres de las bandas  que concurren a este espacio para que nos relaten sus experiencias y anécdotas.

La Comuna 7: ¿Cómo surgió la sala y hace cuánto tiempo que funciona?

Diego: Más o menos hace un año y medio que estamos acá. La idea original la tuvo Emilio Rivera. Acá se daban clases de apoyo y Emilio un día dijo: “Vamos a armar una sala de ensayo acá”. Él se puso a investigar sobre sonido, sobre cómo había que construir, empezó a contactarse, se acercó a la gente de FONAC y ellos vinieron e instalaron todas las placas, dejaron un montón de material absorbente de más. La mano que nos dio FONAC fue enorme. Después, hubo mucha gente que ayudó en la parte eléctrica. Fernando y yo dábamos clases para el Ministerio de Trabajo y cuando das las clases te dan un subsidio con el que compramos gran parte de los equipos. Algunas placas y micrófonos las pusieron compañeros. Fue como juntar cosas de acá y de allá. Las dos violas de la sala son de algunos compañeros. Así la sala se terminó armando. Emilio veía que en Flores y Bajo Flores hay muchas bandas pero simplemente muchas veces no tienen ni donde ensayar. En gran medida el sueño original era que hubiera un espacio accesible a las bandas del barrio y que tuviera una calidad de sonido buena. Así arrancó el proyecto y con la difusión se fue llenando, todos los días vienen bandas.

LC7: ¿Qué es lo que hace cada una de las bandas?

Emanuel: Nosotros somos No Metan Bulla, somos una banda de Parque Chacabuco y nos conocemos todos desde que somos bastante chicos. La banda empezó como formato de power trío y después empezamos a tocar en formato de cuatro personas con guitarra, voz, bajo, batería y teclado y guitarra acústica.

Pablo: Ellos grabaron, antes de que me sumara, el primer disco que se llama Nuevos Clones.

Emanuel: Lo grabé en una habitación que tenía mi abuelo, la llenamos de colchones y ahí grabé todo el disco. La banda se llama No Metan Bulla porque nosotros teníamos un patio continuo al lado de lo que es mi casa y en ese patiecito nos poníamos a ensayar los sábados a la tarde, con otra banda que tenía antes, y metíamos un ruido bárbaro, insoportable. Mi abuela quería dormir la siesta y nos decía: “No van a empezar a meter bulla, no metan bulla”. Y ahí me quedó sonando el nombre y me dije que cuando tenga otra banda le iba a poner ese nombre. Ahora estamos tocando para hacer un segundo disco. El primero como que ya estamos cerrándolo de tocar y estamos componiendo un segundo disco que seguramente saldrá el año que viene.

Pepe: Nuestra banda es Señor Secuaz. Nosotros, no juntos, pero ya hace 40 años que andamos en este hermoso camino y con esta hermosa enfermedad que se llama rock and roll y es incurable. Esta es la segunda etapa de Señor Secuaz. Tuvimos una primera etapa en donde estuvimos girando por varios lugares, hasta que nos propusimos hacer un proyecto serio, algo un poco insensato para nosotros que somos medio despelotados. Y acá encontramos una casa, porque esto no es una sala de ensayo, es una casa. Para un músico, no importa el género, estar en un lugar y sentirse como en su casa ayuda mucho porque la música no es materialista, la música es amor, espíritu, alma. Entonces, te encontrás con gente como ellos y estás en tu casa y vos estás en tu casa y te sentís cómodo.

Carlos: Y no hay nada mejor que sentirse así. Estamos en una segunda etapa, trabajamos dos años largos. Pasamos por un montón de salas, pasamos por un montón de lugares, porque los caminos te van llevando para acá, para allá, porque todos hacemos algo y todo se tiene que adecuar a un espacio y un tiempo. Y acá nos tratan como en nuestra casa.

Cristian: Nosotros somos Fauces. Estamos dentro de lo que es el género hard rock, metal. Yo soy el bajista y Guille, el batero. Somos compañeros de laburo de hace ya algunos años. Acá hace casi un año que estamos. Nos juntábamos a zapar en aquellas épocas y dijimos: “Vamos a darle forma a algo más serio”. Contactamos por un aviso con un violero y con Gabriel que es el cantante actual. El violero ese después se fue y lo reemplazó un chico que se llama Ezequiel.

LC7: ¿Cómo llegaron a esta sala y de qué se trata este lugar?

Emanuel: En esta sala estamos desde hace cuatro meses. Paso a darle gracias a toda la gente de acá porque gracias a que justamente podemos ensayar en este lugar más tiempo, la banda sigue creciendo, porque con lo que aumentó todo es imposible seguir manteniendo dos ensayos por semana. Una sala como la que teníamos antes se había puesto carísima. Sabíamos que había una sala acá porque lo conocemos a Fer (Iácono) que fue quien nos editó todo el disco de Nuevos Clones. El laburo que hizo con nuestro disco fue loable. Le puso todo el cariño que había que ponerle al disco para que quedara bueno y él nos comentó lo de la sala. Vinimos y nos quedamos.

Pablo: Yo entré a la banda cuando tenían el disco hecho. Me llamó Emanuel para presentarlo, para ponerle unos teclado y me quedé y ahora creo que el disco que estamos componiendo que va a salir a fin de año o a principios del otro va a tener otro sonido por el simple hecho de que hay nuevos teclados y hay otro bajista con otra forma de tocar. Uno no compone igual a los 27 que a los 29. Las experiencias de vida que te van pasando uno las termina reflejando quieras o no en las canciones. Entonces, supongo que esa madurez se va a ver.

Carlos: Nosotros llegamos acá por Pepe. El trato es fundamental. Venir a hacer una edición y trabajar, tenés que tomarte tu tiempo, eso no tiene precio. Capaz que vas a otro lugar y tenés el apuro, el tiempo se te acaba porque entra otra banda. Son todas interferencias que te lo hacen difícil. Acá nunca tuvimos ningún tipo de inconvenientes con esas cosas. Hasta hemos cambiado días y horarios porque nos vamos adecuando a lo que pueden los integrantes y siempre nos dan una mano y eso es fundamental.

Pepe: Nuestro trabajo discográfico que sale ahora en junio fue grabado acá y lo ha escuchado un productor en Madrid y le gustó el sonido. El músico pone todo pero necesitamos que el que graba se ponga la camiseta de la banda. Nosotros nos sentimos re apoyados y han surgido anécdotas desopilantes. A mí, por ejemplo, se me ocurrió, ya con el disco grabado y mezclado, poner un piano en una balada y me vine para acá, y Diego toca el teclado y su señora también, les pasamos los tonos y ahora el tema está con el teclado.

Carlos: Y siempre la opinión del técnico de grabación, del ingeniero de sonido es importante en ese momento acoplando cosas. De esa manera te das cuenta que está integrado a la banda, que siente a la banda, que captó la idea de la banda, que nosotros queremos sonar de una manera. Es lo que hace la diferencia.

Cristian: Ezequiel fue el que nos trajo acá. Nosotros somos de la zona de San Cristóbal. Ensayábamos por allá. Cuando Ezequiel se sumó, él nos trajo a acá y ya no nos fuimos más. Nos sentimos muy cómodos.

La charla se extiende entre unos mates y unos bizcochitos en el hall de entrada del lugar. Del otro lado, dos salas con sus correspondientes equipos esperan a ser utilizadas. Las consolas y las computadoras en otro sector están listas para una grabación y en el hall uno puede escuchar música desde un reproductor para prepararse antes de entrar a practicar temas propios o sólo para sacarse las ganas de zapar un rato.

LC7: ¿Cómo componen y sobre qué tratan sus letras?

Pablo: El rock tiene que decir algo. Hay cosas que las puede escribir cualquiera. Nosotros estamos haciendo más hincapié en las letras, trabajarlas un poco más. Me siento y además de los diez minutos de inspiración que cualquiera tiene y escribe una letra, tiramos dos o tres más sobre la misma música.

Emanuel: Tengo una forma de componer que no sé si es medio rara pero me viene así como de golpe. No es algo que está premeditado, ni pensado. Si me molesta algo empiezo a escribir sobre eso. Ahora hay una canción nueva que justamente hoy estábamos ensayando que le puse “Sí, se puede” y habla de este gobierno pero no sólo critica sino que tiene una vuelta de tuerca, habla un poco también de la situación que vive un militante, que le pasan esas cosas, que dice: “Mirá estoy en un lugar y la estoy pasando mal y nadie me escucha y como yo hay un montón de gente que le pasa lo mismo y vamos a tratar de que nos escuchen”. La respuesta a eso siempre es palazos. El Estado tiene que estar para ayudar a la gente, no para generar plata. El Estado es para eso, para ayudar a la gente, para ayudar a los que menos tienen.

Pepe: Creo que de lo que estás hablando vos es parte de lo que caracteriza al rock, ser contestatario, no importa el color político que gobierne el país o el mundo.

Guillermo: Creo que el rock contestatario nació en la Argentina. Mientras se inventaba el rock en el ´55, acá estaban bombardeando la Plaza de Mayo. Mirá si no podemos tener un canto contestatario.

Emanuel: Nosotros notamos que en el circuito hay mucha desidia. Se le dice rock a muchas cosas que no son rock.

Pepe: Los setenta y los ochenta fueron la musa inspiradora de todos nosotros. Con todo respeto a lo que vino después, hoy hay cero música y cero poesía. Nosotros estábamos acostumbrados a escuchar bandas que hoy vienen a la Argentina y siguen haciendo lo mismo que 30 años atrás. La brecha que hay entre eso y lo de ahora no se cubrió. El rock no es sólo una forma de música, es un estilo de vida, es una forma de vivir. No precisamente con una campera de cuero, sino con principios, muchos principios, más que nada de amistad. Es muy raro formar una banda de rock con algunas enemistades.

LC7: ¿Cómo se hace para sostener una banda en el tiempo?

Guillermo: Para el músico el ensayo es un cable a tierra. Venís de laburar y necesitás esto. Laburo porque necesito la plata pero cuando venís acá y tocás, tu yo real es el que está ahí adentro de la sala. Y después está el yo de tus compañeros que muchas veces se juntan y se fusionan. Muchas veces hay muchas influencias distintas entre los músicos y se fusionan y generan algo nuevo.

Emanuel: Yo creo que siempre hay como una persona que junta las voluntades, que dice yo tengo esto para decir y que en los demás está esa cuota de apostar.

Pablo: Como cualquier grupo humano hay que saber llevarlo. A veces esa frase de “tener una banda es como estar casado, es tener tantas novias como integrantes haya” es un poco así. Hay que saber llevar, hay que saber ceder, negociar en algún momento porque uno lleva una letra o algo y a uno no le gustó tal palabra.

Carlos: Es una sociedad.

Emanuel: Ahí es donde viene el tema de la madurez.

Carlos: No solo dentro de la sala de ensayo, lo importante es seguir la vida día a día, paso a paso, poder seguir juntándose, conversando.

Pablo: Yo cuando era chico quería estar una banda para no trabajar. Y justamente, no sé si es casi lo contrario, pero sí hay que trabajar bastante. Por ejemplo, si vos vas a escribir una letra no sé si tengo que esperar a estar muy triste o muy contento para ponerme a escribirla. Si estoy triste va a ser más fácil porque uno tiene los sentimientos a flor de piel en esos momentos extremos y quizás escribe más rápido. Pero también, quizás lo trabajoso o la gracia de todo esto es sentarse a la mesa con una birome y decir quiero escribir sobre tal cosa y darle un montón de vueltas a eso. Ahí está el trabajo. La gracia es escribir cuando estás en una meseta emocional. Lo mismo con los instrumentos. Uno tiene que ensayar para el ensayo. Tenés que tocar la guitarra antes para traerlo bien hecho o por lo menos tu parte ensayada.

LC7: ¿Hay lugares o espacios suficientes para tocar?

Emanuel: La verdad que no. Hay muy pocos lugares.

Guillermo: Con la crisis, ¿quién te paga 100 pesos para irte a ver cuando no tiene para comer? Hay lugares que cierran, que no tienen para pagar la luz. Cerraron muchos boliches.

Pepe: Además está el viejo axioma de vender entradas para tocar. Te exigen muchas cosas, en donde vos ponés muchas cosas y se te hace imposible. Además, hay otra tradición que se perdió mucho. Vos ibas a un festival de rock y veías a la primera banda y te quedabas a escuchar hasta la última. Ahora es muy usual que venga el público de determinada banda, la escuche y se vaya, no se quedan a escuchar a otra banda. Había festivales que duraban 12 horas. Nos manteníamos todos firmes desde que empezaba hasta que terminaba.

Emanuel: No solamente eso, sino que hay muy pocos lugares donde vos puedas tener difusión. La difusión real de la escucha de rock. Las radios que hay te piden un montón de plata para transmitirte en la rotación. Para una banda under es muy difícil. El rock está quedando relegado en general. Hay muy pocos espacios y para mí debería haber una capacidad de poder tener espacios o un circuito donde puedas trabajar. Nosotros salimos a tocar con bandas con las que somos amigos. Juntamos tres bandas y organizamos una fecha entre los tres. Lo que está pasando un poco es eso porque no hay espacios, alquilás el lugar con todo lo que requiere la apuesta esa.

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