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Un desalojo, 100 familias a la calle

En el sitio de la calle Santa Cruz 140, del barrio porteño de Parque Patricios, viven aproximadamente 100 familias. La ex fábrica textil SELSA se convirtió en una vivienda comunitaria y cooperativa. Unas 100 familias podrían ser desalojadas. El conflicto habitacional no es atendido por el gobierno porteño.

Al edificio de la calle Santa Cruz también se los conoce como «El toallero», la «casa Santa Cruz» o «Villa Cemento». Ocupa una manzana de 6.500 metros cuadrados frente al Parque Florentino Ameghino, del Barrio de Parque Patricios.

Fue en la década del 90 que la fábrica cerró, y el edificio quedó abandonado. Recién el 2002 comenzó a ser ocupado. Son cinco pisos conectados por una escalera y una terraza. Sus habitantes fueron construyendo de manera improvisada. Adaptaron los habitáculos y espacios en función de sus necesidades.

Antecedente

En el año 2010, el edificio de la sede social fue subastado, y las familias que allí vivían intentaron obtener un crédito para comprarlo, pero no lo lograron. Con todos sus habitantes dentro, fue finalmente comprado por $1.550.000 pesos por Leonardo Ratuschny, quién inmediatamente inició un proceso judicial de desalojo.

Ratuschny es un conocido inversor, uno de cuyos negocios principales ha sido la explotación de los hoteles familiares.

Organización y resistencia

En medio de una larga pulseada legal, los vecinos lograron poner en pie una organización comunitaria. Constituyeron una comisión vecinal, con delegados por piso y ampliaron su apoyo social con organizaciones sociales, políticas y ONG que les suministraron patrocinio legal.

También recibieron el respaldo de un equipo interdisciplinario de antropólogos y especialistas de la UBA y Conicet, que se encargaron de analizar las condiciones socioambientales del edificio.

Bajo la órbita de la Cooperativa de Vivienda «Papa Francisco», que tiene como función principal la obtención de un crédito blando para que los vecinos puedan comprar el edificio que recuperaron. Esa prerrogativa está regulada por la Ley 341 -sancionada en el año 2000-, y otorga ese derecho a los hogares en situación de emergencia habitacional.

La presentación se formula ante el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), pero los trámites que impulsó la cooperativa nunca llegaron a buen puerto.

Ante este escenario, y a pedido de los habitantes, en el año 2015, se organizó una audiencia con la participación de Ratuschny y el IVC con la finalidad de llegar a un acuerdo de venta.

Ratuschny valuó el edificio en $30.000.000. Así no se pudo arribar a un acuerdo.

Hoy se encuentran en una situación real de posible desalojo. El 2 de mayo se realizó una amplia asamblea donde se acordó realizar un festival en defensa de los derechos de las familias.

Ocurrió el viernes 10 de mayo a las 19:30hs. en el frente de Casa Santa Cruz. Los vecinos y vecinas de la casa colectiva aún continúan resistiendo.

Fotografía: Observatorio del Derecho a La Ciudad.

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