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“Una juega con el corazón, con la pasión que siente hacia el fútbol”

Pasamos por el Club 17 de Octubre para conocer al equipo de futsal femenino. Las campeonas contaron  el proyecto que sostiene el club y cómo se sobreponen a las dificultades para hacer lo que más les gusta.

En una fría noche de esas que tiene el invierno, nos acercamos a conocer al equipo de futsal femenino del Club 17 de Octubre. En la previa a un entrenamiento nos encontramos con Andrés, dirigente de la institución que coordina el fútbol femenino, y con algunas de las integrantes de los equipos del club.

Una ronda, unos mates y una charla donde nos contaron cómo a pesar de las dificultades disfrutan del deporte que les gusta, cómo salieron campeonas y el trabajo cotidiano que realizan para sostener las actividades en el club.

La Comuna 7: ¿Cómo comenzó la historia del fútbol femenino en el club?

Andrés: Estamos hace 5 años desarrollando este club que comenzó de la nada y mirá todo lo que construimos. Hace tres años comenzamos con el futsal femenino con Claudio Salvatierra que es el técnico. Yo soy el que coordina el futsal femenino y este equipo salió campeón de la categoría única en la Primera Liga. Comenzamos hace tres años con un solo equipo, al segundo año armamos dos equipos, Primera y Tercera. Este tercer año abarcamos otras categorías, Reserva, Tercera, Cuarta, Quinta, Sexta y Séptima, que son las más chiquitas, de 7 a 12 años. Acá luchamos mucho para que hubiera un fútbol femenino con futuro. Todos los años salimos campeones, eso se debe al compromiso que tienen nuestras jugadoras, el técnico y todos los que formamos esta gran familia. Hay una unión entre nosotros. Son 30 chicas en total.

LC7: ¿Sienten que el fútbol femenino está siendo valorado?

Daniela: Sí, se están abriendo nuevos espacios. Yo veo que sí. Discriminación todavía hay, pero se está valorando cada día más. Veo que la gente tomó más conciencia de que la mujer puede jugar.

Andrea: La visión de la sociedad hacia el fútbol de las mujeres está cambiando. No es igual que al de los hombres porque hay una diferencia abismal en muchas cosas pero se vino trabajando siempre para poder tener el mismo respeto, más que nada en todos los lugares que se juega, y se les está abriendo un camino a las más chiquititas que van a tener las posibilidades que ninguna de nosotros tuvo.

Daniela: Lo que veo es que desde que era chica, mi viejo era técnico de infantiles y no había ningún club donde yo pudiera entrenar. Yo quería jugar y tenía que entrenar con los varones y no me aceptaban. Era un poco difícil. Ahora las chiquitas pueden entrenar y eso es un avance.

LC7: ¿Qué dificultades atravesaron durante estos años?

Andrea: A nivel futbolístico todas veníamos de un nivel diferente, pero en un par de meses nos empezamos a aggiornar al nivel de cada una y muchas subieron de nivel. Costó un montón por una cuestión de que a veces no podemos venir a entrenar todos los miércoles, todos los sábados, porque trabajamos, porque somos mamás, porque tenemos otras actividades fuera de esto. Pero a pesar de las dificultades que hubo, inclusive algunas lesiones que están de por medio siempre y no tenemos una rehabilitación rápida, nos lleva el doble del tiempo, salimos adelante. En este club hacemos todo a pulmón.

Pamela: La confianza en uno y en la compañera siempre está. Integrar a una nueva es confiar, depositar confianza tanto en el técnico que la incluye en el equipo como en la persona que entra.

LC7: ¿Cuál es el proyecto del club para el fútbol femenino?

Andrés: Queremos trabajar con las más chiquitas, con las inferiores, tener una propia base. Siempre traemos jugadoras que juegan, que están desarrolladas, que ya jugaron en varios equipos. La idea es desarrollar a las más chiquitas, hacer una base de Quinta, Sexta y Séptima, para que después suban de categoría y se sientan identificadas con el club y ya tener una base para armar la tira. Estamos en el torneo de fútbol femenino Primera Liga. Nosotros tratamos de que las chicas participen, se integren. Más que nada se hace un trabajo desde lo social, contener a las familias, a las nenas, a las chicas adolescentes. Un deporte contiene a la gente. Ese es el punto. Somos un club que hace trabajo social.

LC7: ¿Qué sienten al ser parte de este club?

Daniela: Es un lindo ambiente. Se generó un lindo grupo. Hay amistad, hay compañerismo. Es muy lindo.

Viviana: Se ve que hay voluntad entre nosotras mismas. Se ve que cada una quiere mostrar su voluntad. No es que hay una que tiene que estar obligando a las demás o le tienen que estar encima.

Andrea: Lo que nos une es la pasión de estar en una cancha y poder disfrutar de lo que nos gusta. A eso le sumamos que entre nosotras hay compañerismo. Si le pasa algo a alguna de nosotras, estamos ahí para apoyarla como pasaría en una familia. Somos una familia y en la cancha se nota. En la cancha vemos las cualidades de cada jugadora, en la cancha vemos si esa jugadora está bien, si tuvo una buena semana, si tiene complicaciones. En la cancha nos conocemos, esa es la verdad.

LC7: ¿Por qué empezaron a jugar?

Viviana: Desde chiquita empecé a jugar. Jugaba siempre en el patio de mi casa. Siempre me gustó jugar. Ahí me quise anotar en un club y después a otro y nunca dejé. Siempre me acompañó mi familia.

Pamela: Lo que está pasando ahora con el fútbol femenino ayuda muchísimo a que la familia también se integre. Yo por ejemplo no tuve experiencias en cuanto a clubes. A mí siempre desde chica me gustó jugar, pateaba una pelotita de papel. De grande conocí al técnico, encontré mi lugar y seguí con él. Ya de grande agarré y cuesta un montón porque antes no tenía un lugar. Por eso también la iniciativa. Encontramos espacios en este club, entonces tratamos de que las chicas se diviertan, que más allá de que es un juego de competencia, tratamos de que se diviertan y se sientan cómodas.

Daiana: Hay lugares donde tienen una mentalidad mucho más cerrada y que una mujer jugara al fútbol era muy mal visto. Entonces, la familia que podía evitar que jugaras al fútbol lo hacía. Pero como en todo, lo que te gusta, te gusta, y a veces desafiando la autoridad de tus padres, vas y lo hacés. Yo empecé así. Jugaba con los chicos. Me escapaba para jugar al fútbol. Después, acá sentí la libertad de jugar y que nadie me diga nada. Al contrario, podía jugar, tener la libertad de elegir y ser yo.

LC7: ¿Cómo es la relación de los padres con el fútbol?

Andrés: Veo una mentalidad mucho más abierta y de apoyo. Este año abrimos para las más chiquitas y los padres me sorprendieron, se sumaron, tienen compromiso, prestan sus coches para llevar a las jugadoras para evitar el costo de los micros. Se comprometen con el equipo, con el club, con sus hijas. Están entusiasmados, enganchados, hay buena predisposición, hay una buena convivencia.

Pamela: Hoy en día los papás están más abiertos. Lo que sí no van a perder nunca es el miedo de que les pase algo, te lo digo como mamá. Es más por ese lado que por no querer que haga fútbol. Mi nena hace poco comenzó y a mí me encanta, muero por verla jugar, pero a veces me sale la mamá de adentro y tengo miedo de que le pase algo, de que se lastime. Son cosas que son más fuertes que una. Pero los papás acá vienen re contentos.

LC7: ¿Cómo se motivan para jugar cada partido?

Andrea: La motivación la tenemos todas. Capaz que la capitana no vino o ese día no está bien y hay otra que es la que motiva ese día. O te motivó el partido que viste antes, porque las más chiquitas dejaron todo. Si las más chiquitas dejaron todo, ¿por qué no nosotras? Se va contagiando. No es que viene alguien y te motiva. Es el equipo mismo.

Daniela: Todas tiramos para adelante y todas tiramos para lo mismo, ganar.

Viviana: Entre todas damos nuestra opinión si vemos algo mal o bien. Entre todas nos estamos apoyando.

LC7: ¿Cómo se sale de una racha negativa?

Andrea: En los primeros partidos emocionalmente nos costaba mucho levantarnos, entonces, nos hacían un gol y nos caíamos. Después, no sé si fue el clic que cada una hizo o el estar juntas por un solo objetivo, pero empezábamos perdiendo y terminábamos ganando, porque cada uno ponía lo suyo y se sentía apoyada. Sabían que si dábamos el pase atrás había alguien. Estaba la confianza en el equipo más que nada, el saberse acompañadas por personas excelentes.

Pamela: El compañerismo se ve. Una juega con el corazón, con la pasión que siente hacia el fútbol.

Daniela: Creo que ganamos más con el corazón que con otra cosa, porque tuvimos partidos que fueron para el infarto. Íbamos perdiendo y teníamos que remontar. Hasta tres o cuatro goles remontamos.

Daniela: Creo que siempre venimos con ganas de jugar, que eso no se pierde.

Andrea: Creo que la meta es ser cada vez mejores. Superarnos a nosotras mismas. Si este torneo salimos cuartas, al siguiente buscamos ser segundas. El año pasado salimos subcampeonas, y este año salimos campeonas, y ahora el desafío es mantenernos. Siempre el fútbol te da la oportunidad de ser mejor, en muchos aspectos de tu vida, en todos.

Más información:

Club 17 de Octubre

Entrenamientos: Miércoles de 20 a 23 y sábados de 17 a 19.

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