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Brutal agresión a sikuris dentro del Parque Chacabuco

En el día de ayer dos integrantes de la agrupación “Unión de Sikuris de Flores” fueron agredidos con disparos de aire comprimido mientras intentaban ensayar dentro del Parque Chacabuco. Ellos no encuentran explicaciones a lo ocurrido. El relato de Juan Pablo, guía de la agrupación.

Juan Pablo es actualmente guía del conjunto “Unión de Sikuris de Flores”. Mates de por medio, también comentó a este medio que se desempeña como docente de primaria y como profesor de música. Además está estudiando la Licenciatura en folklore en UNA (Universidad Nacional de las Artes), ex IUNA.

Con el grupo ensayan en el Parque Chacabuco, hacia adentro, a la altura de Eva Perón y Púan. Aquí lo hacen si el tiempo los acompaña. Sino lo hacen en el Club Malvinas Argentinas, bajo la autopista entre Dávila y Pumacahua.

La agrupación se formó en el año 2012, como consecuencia de los talleres que realizaron tanto en la Asamblea de Flores como en la Sociedad de Fomento y Cultura Malvinas Argentinas, ambas instituciones de la Comuna 7.

Las bandas de sikuris tocan de una manera muy particular debido a que es una práctica prehispánica y ancestral que consiste en establecer un diálogo musical. Juan detalló que la unidad mínima de una agrupación de sikuris es una pareja de instrumentos. Una hilera tiene 6 cañas y la otra 7, es decir; una contiene notas que la otra no tiene. “Así se arma la técnica contestada o el sikureo, y sikuris son las personas que tocan siku”, agregó.

La “Unión de Sikuris de Flores” hoy está conformada entre 16 y 18 integrantes, aunque la noche de la agresión eran aproximadamente 10. El hecho, extraño por cierto, ocurrió  ayer martes a eso de la hora 21.

La Comuna 7: ¿Qué pasó ese día?

Juan Pablo: Estábamos ensayando, tocando en ronda. De repente un compañero empieza a gritar: ¡Nos están tirando! Inmediatamente lo miramos y se estaba tocando la cara con la mano ensangrentada. El es el compañero que más balazos recibió, fueron 3 disparos. Tiene un perdigón en el mentón, otro en la pierna. Y otro disparo le rozó el dedo y le hizo un corte.  El otro que recibió un disparo soy yo, que lo tengo alojado en el costado y debajo del brazo derecho.

El disparo le perforó la remera. y Juan Pablo percibe algo que quiso manifestar: “La balacera fue hacia nosotros y nos quedó muy claro. Por los que nos dijeron y por lo que investigamos por cuenta propia, sacamos la cuenta que las balas son provienen de un arma de aire comprimido.  Creemos que quien disparó tenía una buena mira.  Fue una situación desesperante”.

Juan siguió brindando otros detalles: “Enseguida tiramos todo y mientras los compañeros gritaban ‘nos están tirando’ también escuchamos los sonidos de la balacera.  Nos refugiamos detrás de un árbol y cuando parecía que había terminado todos dijimos ‘¡vamos a agarrar las cosas y vamos!’  Cuando lo hacemos sentimos otra balacera. Salimos corriendo y nos volvimos a refugiar, pero detrás del muro de la escuela. Ahí vimos que Cecilio estaba sangrando mucho, incluso a través de su pantalón. Nos empezamos a lavar con lo que teníamos y recién ahí me doy cuenta, y siento que tenía como mojado, era la sangre.  Por suerte este día no había chicos, porque a veces algunos integrantes vienen acompañados con sus chiquitos. Creo que la sacamos barata”.

LC7: ¿Después que hicieron?

JP: Con la emoción del momento dijimos, a ver, busquemos si hay algún policía o alguien, o llamemos al 911. Unas compañeras salieron a buscar a un policía porque no había nadie a la vista.  Encontraron a uno, que nos tomó los datos, y nos preguntó si estábamos bien, si queríamos que llamemos al SAME.  Y le preguntamos “¿Qué hacemos, la denuncia?” Y contestó: “Mirá podés hacer la denuncia si querés , te digo la verdad, da lo mismo”.

Enseguida, ellos interpretaron que quien haya disparado, le molestó o le molesta la música que hacen, a pesar de que nunca habían recibido la queja vecinal.  Y que hace poco se habían cambiado a ese sector del parque.

LC7: ¿Hicieron la denuncia?

JP: Sí, ese mismo día fuimos todos juntos. Cecilio es integrante de la Asamblea de Flores y también llamó a algunos compañeros. Enseguida se solidarizaron con nosotros y nos acompañaron. Fuimos primero al Hospital Álvarez, nos curaron y llamaron a la policía. Nos enteramos después que la policía nos debería haber tomado la denuncia en el lugar del hecho. Solo nos tomaron los datos en el parque y nos dijeron “vayan a la 12” (la comisaría).  Los cirujanos que nos atendieron nos dijeron que los perdigones van a quedar adentro, que no hay problema, que no hacía falta la intervención.

Luego contó que fueron a hacer la denuncia correspondiente a la comisaría y que se acercarán hasta la fiscalía.

LC7: Más allá de la difusión de este extraño episodio ¿Ustedes van a hacer algo más?

JP: Sí, primero que nos parece muy preocupante que un loco ande disparando y que pueda ser capaz de hacer otras cosas. Largamos un comunicado que se viralizó por las redes sociales y estamos en proceso de hacer un texto para volantear y pegar carteles en el parque. Inmediatamente recibimos la solidaridad de muchas otras agrupaciones y haríamos un festival.

Por último reflexionó: “Creo que estamos ante un loco, un intolerante que evidentemente tiene rasgos xenófobos, que descarga su odio de esta manera. Quizás, conjeturando, no haya sido casualidad que Cecilio, que es boliviano, haya recibido tres balazos”.

Ellos creen que los disparos salieron de alguno de los edificios que están sobre Eva Perón, que distan a unos 100 metros del lugar del hecho. “Es algo muy raro, siento mucha bronca y tristeza. La impotencia de no saber de dónde viene y la cobardía del anonimato”, finalizó.

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